jueves, 28 de septiembre de 2017

DERECHO NATURAL



Podemos considerar que Ignacio Martínez de Pisón escribe en las grandes ligas. En esta fantástica novela donde con un narrador en primera persona Ángel Ortega, nos cuenta su vida y la de su familia, con un padre actor de cine de serie B, una madre bella que fue engañada repetidas veces por su marido..
No podéis perderos, las taquicardias, la ciudad de Barcelona, que crece a través del tiempo con el narrador, la ciudad de Madrid, ese personaje tan entrañable que es Big Demis, una familia desarraigada, un primer amor.
Todo esto se junta, formando un todo amable y agradable, no os la podéis perder.

jueves, 14 de septiembre de 2017

La vida negociable


La vida negociable.

Luís Landero

Por costumbre todas, o casi todas las mañanas, me tomó en el bar de debajo de mi casa un café y un agua con gas, Hoy como siempre, o casi siempre bajé y me tomé el café solo con su respectiva agua con gas, pero hoy me lo sirvió Desi, no su madre como suele ocurrir, y como buen cliente que soy, le pregunté algo sobre su vida.
¿Qué vas hacer este año? Ya pronto empieza el curso.
Voy hacer peluquería.
Como mi amigo Hugo Bayo, pensé yo, ese personaje inventado por Landero, que fue peluquero muy a su pesar, sabiéndose poseedor de muchas cualidades y muchos sueños, fue peluquero hasta el final.
Hugo Bayo, como buen peluquero que es, nos cuenta su vida, desde su adolescencia, en que conoce un secreto que le cuenta su madre Clara, hasta hoy, bien entrados los cuarenta. Nos cuenta como se hizo peluquero, y efectivamente como le sirvió en su vida, aunque por supuesto, en algunos momentos fue monótono o mejor aburrido, y el sabiéndose poseedor de magnificas virtudes, intentó otras aventuras, que siempre fracasaron para volver al ejercicio de su profesión, peluquero.

Si lo que no quieren ustedes es aburrirse, para empezar este nuevo curso de lecturas, nada mejor que esta hipnotizante y absorbente novela de Landero, que para mi gusto cada día escribe mejor.












viernes, 5 de mayo de 2017

El astillero Juan Carlos Onetti y HEREJES Leonardo Padura

«No le gustaba el mundo tal como lo conocía, y se sentía escéptico sobre la posibilidad de cambiarlo, así que construyó el suyo propio». 
 «En realidad —escribió Dolly Onetti para el «Preámbulo» de las obras completas—, no debería decir que Juan permanecía acostado, sino recostado, puesto que para leer y escribir mantenía un increíble equilibrio sobre su codo derecho, maltrecho al cabo de tantos años de emplear esa postura».
«Escribía a mano, y lento; le daba tiempo a pensar y eso le evitaba corregir», recuerda Dolly a los veinte años de su muerte. «Él escribía y chau». Nunca más regresaba sobre lo escrito. Qué pensaba Onetti cuando volvía a leer a Onetti, le preguntó en una ocasión una periodista. «Jamás leí a Onetti», respondió el escritor uruguayo. Si le preguntabas cómo era eso posible, te recordaba que «el perro nunca vuelve a su vómito». Su actitud contradecía el veredicto de Ernest Hemingway, para quien «la primera versión de cualquier cosa es una mierda».

No me apetece hablar sobre "El Astillero" de Onetti, a pesar de que la leí, ya que fueron las jornadas literarias aquí en Neda, y no me apetece, porque me pareció desagradable, e inhumana.
Pero si en cambio, me apetece hablar sobre Padura, un escritor del que probablemente nunca se hagan unas jornadas literarias aquí en mi pueblo, yo creo que es por desconocimiento porque su obra si merece la pena y, el reconocimiento de los grandes literatos.

"Herejes", o la perfecta mezcla de novela histórica, policiaca y, de actualidad cubana, sobre su revolución y su historia mas reciente.
Esta novela se divide en tres partes "Libro de Daniel" "Libro de Elias" "Libro de Judith" Génesis. 
Arranca la novela con el "Libro de Daniel" donde narra. En 1939, el SS. Saint Louis, en el que viajaban novecientos judíos, que habían logrado huir de Alemania, pasó días fondeado en el puerto de la Habana en espera de que se autorizara el desembarco. El niño Daniel Kaminsky y su tio Joseph Kaminsky, aguaradaron en el muelle, confiados en que sus familiares utilizarían el tesoro que llevaban escondido ante los funcionarios, que no era otra cosa que el retrato de un judío, con mucho parecido a Jesús, hecho por Rembrandt. El plan fracasó y el barco se llevó toda esperanza de reencuentro.
Años después, cuando el cuadro salió a subasta, el hijo de Daniel, se fue a La Habana a aclarar lo sucedido.
En el "El Libro de Elias", Padura nos acerca al taller de Rembrant, donde podemos observar con minuciosidad, el arte del pintor, su vida y su obra, hasta que punto se implicaba en darle un caracter humano a su obra, en darle alma a sus oleos.
La tercera parte o "El Libro de Judiht", narra la desaparición de una niña, Judy, En esta parte Padura hace una descripción de La Habana de hoy en día, de sus tribus urbanas, descripción que nos lleva a la desmoralización de su juventud y, el cansancio de sus mayores.
Tres historias distintas, todas ellas de herejía, cargadas de humanidad, sentimientos, calor y amistad, frijoles y ron haitiano y sobre todo de libertad.
Recordaros que Leonardo Padura en 2012 recibió el Premio Nacional de Literatura de Cuba y en 2015 le han otorgado el Premio Princesa de Astúrias de la Letras.
Y como colofón deciros que nunca será homenajeado en mi pueblo, como tampoco lo será Federíco García Lorca, ni David Grossman, ni Paul Auster, ni de ningún otro que sus novelas sean un poco digeribles.










domingo, 23 de abril de 2017

Lectores activos escritores pasivos

Somos consecuencia del Big Bang, nuestros sueños, nuestros anhelos, nuestras esperanzas, son fruto de ese estallido, el tiempo en nuestras vidas ese breve espacio que ocupa desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte forma parte de ese orden universal.
Os preguntareis, ¿qué relación tiene este razonamiento, con la Literatura?,
Yo comencé a leer cuando iba al Instituto Concepción Arenal, cierto es que en aquella época, nuestra forma de diversión era la lectura, empecé leyendo los libros que me dejaban, como por ejemplo, “Matar a un ruiseñor” de Harper Lee, del que guardo un grato recuerdo. Cuando llegué a la adolescencia, empecé a leer a H.P. Lovecraft. Ciencia Ficción, autores como Isaac Asimov, Philip K Dick, Ray Bradbury, y otros muchos, en aquellos años, también leía mucha poesía de autores gallegos y castellanos, Antonio Machado, Béquer, Rosalía, Neruda, Nicolás Guillén y teatro, Roberto Vidal Bolaño, Euloxio R. Ruibal.
Empecé a trabajar a los diecinueve años, y poco a poco fui olvidándome de esa afición, aunque lo intentaba, pero cada día me era más y más difícil, hasta que por último lo dejé.
Volví a retomarlo ya mayor, un día como otro cualquiera iba paseando por la Plaza de Armas, y me acerqué a la Central Librera, me puse a mirar el escaparate y allí estaba, una hermosa portada “La memoria de la piel” David Grossman, para mí un total desconocido, lo compré y me lo puse a leer. En ese libro vienen dos novelas de Grossman, “Delirio” y “La memoria de la piel” lo cierto es que no me enteré de mucho, llevaba mucho tiempo sin leer y me costó, no hace mucho volví a releer "Delirio" y fue más fácil. Yo por lo general soy bastante lento en la lectura, alguna vez tengo que empezar una novela dos o tres veces y volver para atrás, releer,
 pero cuando comprendo el texto, me fundo con el libro y éste es para mí como un bálsamo, actúa como algo terapéutico, libros como Príncipes de Main Reyes de Nueva Inglaterra, “las normas de la casa de la sidra” de John Irving, Brooklyn Follies de Paul Auster, "Una Casa en Amargura" de Elisa Vázquez de Gey, Obras fabulosas que dejan un regusto inolvidable.

Bueno todo esto viene a que, yo no busco un libro determinado, creo que son ellos los que se presentan a mí, ya sea a través del Club de Lectura, ya sea por un amigo o por pura casualidad, y para todo ello fue necesario que hubiera ese inicio, ese estallido, ese Big Bang que por puro azar nos unió en ese destino-


miércoles, 1 de marzo de 2017

AGOSTO by Tracy Letts

“ Que larga es la vida…” T.S. Elliot.
Así comienza esta  fantástica obra teatral, donde a raiz del suicidio de patriarca, Beverly Weston, un profesor retirado, que hizo sus pinitos como poeta, y en la actualidad vivía con su esposa, Violet Weston una mujer enferma de cáncer y adicta a las pastillas, en una casa con más de cien años, donde tienen las ventanas, tapadas con plásticos y cinta negra.
 Se reunen en la casa de Pawhuska sus tres hijas, Barbara, Ivy, karen, la hermana de Violet Weston, Mattie Fae, los esposos de Mattie y Barbara, Charlie y Bill, Jean, la nieta de Beverly y Violet e hija de Bill y Barbara, y Pichu el hijo de Mattie y Charlie.
Llena de símbolos, como puede ser el desorden, y las ventanas, no con las persianas bajas, sino tapadas con plástico, que es un sintoma de aislamiento del mundo, a medida que los sentimientos y recuerdos de los personajes se van aclarando, la casa se va llenado de luz.

Una tragedia llena de realismo, de acidez, con unos dialogos y unos personajes alucinantes.
El final me parece fantástico, Barbara deja a su madre sola, sin un mínimo de humanidad.
Agosto, me dejó un buen sabor de boca, hacía mucho tiempo que no leía teatro, pero no me importaría leer más si es de esta calidad.

miércoles, 25 de enero de 2017

SI PUDIERA VOLVER ATRÁS de Mark Levy

“Su sastre le dijo un día que la vida no era como uno de esos aparatos en los que bastaba con pulsar un botón para rebobinar hasta el fragmento elegido, que no se podía volver atrás. Aparentemente, el señor Zanetti se equivocaba. Alguien, en algún lugar, debía de haber pulsado un extraño botón, pues la vida de Andrew Stilman acababa de rebobinarse hasta sesenta y dos días atrás.”
Realmente disfruté con esta novela, en un principio pensé que sería la clásica novela, en la que el personaje principal, Andrew, metió la pata al sentirse fatalmente atraído por una persona que acababa de conocer, y que por un “flechazo” se veía obligado a romper su matrimonio, pero a medida que avanzaba la novela, me parecía más y más interesante.
Lo cierto es que nunca me acostumbraré a lo cruel que puede ser el hombre, en aras a defender la patria, o los valores y la moral, tanto sean de izquierdas como de derechas, o simplemente ambición del que puede hacerlo, ni que decir tiene, que todo lo referente al tráfico de menores en China, o en Argentina, o en España, me parece algo terrible, y por supuesto un daño innecesario, o el querer por la fuerza imponer unas ideas, no es que me lo parezca, es una barbaridad,
Todo esto lo contempla esta magnífica narración, que no suena a sermón, sino que de forma objetiva nos muestra algo que pasó, y sigue sucediendo en algunos países.
En esta obra se cruza lo novelesco, con una realidad pasada, lo policiaco, y lo puramente romántico, con lo que puede sentirse como un amor real.

Está novela de Mark Levy me gustó, y creo que lo más importante es que se la recomendaría a un amigo.


domingo, 8 de enero de 2017

NOTICIA BOMBA de Evelyn Waugh




Antes de leer una novela uno se hace a la idea de cómo puede ser, si es una comedia relacionada con el periodismo, únicamente se me ocurre “Primera Plana” donde Wilder ha construido un retrato de la prensa como una profesión despiadada y sin escrúpulos donde su redención se produce en su papel de control del poder político aún más corrupto.
En “Noticia Bomba” Waugh, crea una novela de enredo, que reconozco que tuve que comenzar varias veces, por perderme en el mare magnum de personajes que aparecen alrededor de Mrs. Stich en su cama, la relación de John Boot con ella, las confusiones con William Boot, bueno en fin, nada destacable.
Como novela, no es una de las mejores que leí este año, como comedia de enredo, y la relación de los personajes  con las políticas de principios del siglo XX, el nacismo y el comunismo es bastante irónica, también tenemos que tener en cuenta que es una novela de 1938.
Creo que para darle una dimensión más humana a la novela, me fijé en sus menús, lo que se come y lo que se bebe, la comida es bastante mala, en uno de los capítulos donde todos los enviados especiales buscan Laku, un lugar que no existe, juntan diferentes latas y hacen una comida que según William, sabía cómo a gasolina, lo único decente que comen es en el momento que se encuentra con Mr. Balwin, y eso que la novela acaba con un banquete, cosas distinta es la bebida, menos agua, beben de todo, cerveza, wisky con soda sin soda, y otras muchas bebidas.
La novela tiene detalles pintorescos, cuando se refiere a la dieta de los habitantes de Ismailia, misioneros, mineros, periodistas, carne cruda, pero en cuaresma se puede cocinar, La guerra era entre los patriotas y los traidores y comenzó por una discusión familiar en Navidad, la señora Kätchen con su bolsa de piedras, que la final se las queda el sueco. Bueno no podemos decir que sea poco imaginativa.

Bueno en resumen una comedia entretenida para leer en Navidad, sin mayor trascendencia.