viernes, 5 de junio de 2015

La felicidad y la ciencia ficción

"Trabajo para evitar un mundo sin educación" 
                             Ray Bradbury

Fahrenheit 451 la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos, cuya misión paradójicamente, no es la de sofocar incendios sino provocarlos para quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer. Porque leer obliga a pensar. Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser feliz a la fuerza....
La ciencia ficción nos muestra, no en un relato, sino en la mayoría por no decir en todos, que en el futuro, el control del pensamiento, el cretinismo y la estupidez , nos conducirán a un estado de sopor y comodidad existencial cuyo resultado sería la felicidad.
En "Un mundo feliz " de Aldous Huxley donde triunfan los dioses del consumo y la comodidad sus habitantes son procreados in vitro como en una cadena de montaje.
         Bien pensado, si analizamos un poco nuestra historia, podemos observar como al querer ejecutar alguna de esas utopías que nos lleven a la felicidad, se llega mucho antes a los horrores de la guerra y la destrucción por lo que cabe imaginar que el mundo no llegue a ese futuro feliz, por horroroso que sea, cualquiera de las dos situaciones. 
         Pero UN MUNDO FELIZ es un libro acerca del futuro, y, aparte sus cualidades artísticas o filosóficas, un libro sobre el futuro puede interesarnos solamente si sus profecías parecen destinadas, verosímilmente, a realizarse.
El tema de UN MUNDO FELIZ no es el progreso de la ciencia en cuanto afecta a los individuos humanos. Los logros de la física, la química y la mecánica se dan, tácitamente, por sobrentendidos. Los únicos progresos científicos que se describen específicamente son los que entrañan la aplicación a los seres humanos de los resultados de la futura investigación en biología, psicología y fisiología.
Esta revolución realmente revolucionaria deberá lograrse, no en el mundo externo, sino en las almas y en la carne de los seres humanos.
En el s. XVIII surgió en Europa un movimiento filosófico, literario y sobre todo científico que representó una importante modernización cultural y el intento de transformar las caducas estructuras del Antiguo Régimen, este movimiento fue la Ilustración, cuyas ideas esenciales fueron:
La Razón es el único medio para conseguir la verdad, junto con el progreso constituye el camino para alcanzar la felicidad. Sirve de guía frente a la superstición, el fanatismo religioso y la ignorancia.
El Progreso, al que ha de llegarse mediante la ciencia en combinación con la técnica, permite el avance de la humanidad de forma evolutiva e indefinida.
La Naturaleza es el origen de todo lo genuino, verdadero y autentico.
La Felicidad es el bien al que todo hombre tiene derecho y constituye un fin en si misma. La política es considerada como “el arte de hacer feliz a los pueblos”.
         Este pensamiento dio como fruto, desde la Revolución Francesa en 1789, las distintas guerras de independencia que surgieron en América y el resto del mundo, y también dos pensamientos o formas de hacer política diametralmente opuestos que fueron el Comunismo, y el Liberalismo.
         En el Comunismo, el factor importante sería el Estado, que lo controlaría todo, desde la educación, hasta  el pensamiento ,el ciudadano está al servicio del Estado,  el pensamiento homogéneo sería el origen de la estabilidad social.
         En el Liberalismo, todo lo contrario, el ciudadano es libre, y el Estado no influye para nada, ni en la educación, ni en ningún proceso comercial sólo estaría para la defensa y el orden, fruto de esta corriente de pensamiento surgieron la Carta Internacional de los Derechos Humanos.
En las novelas de Ciencia Ficción de principios del s. XX  como un Mundo Feliz de Aldous Huxley , o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, o el 1984 de George Orwell, se recrean sociedades desde el punto de vista totalitario del Comunismo que en la actualidad vemos tan trasnochado.
Después de los años de guerra fría y con la caída del Muro de Berlín, podemos observar con tranquilidad que esas profecías no se cumplieron y jamás se cumplirán.


2 comentarios:

Flor dijo...

Esta novela está más que comentada desde su publicación hasta nuestros días. Por tanto, me limito a dar unas opiniones muy personales sobre ella.
Hace muchos años que la leí por primera vez y recuerdo que me había gustado. En la lectura que le he hecho ahora me ha gustado menos. Está un poco trasnochada, como le pasa a todas las obras futuristas en las que, con el paso del tiempo, no se cumplen los presagios, casi siempre apocalípticos, que anuncian.
A pesar de todo, tiene su mérito que Huxley centrara su novela en los avances de la reproducción en una época en la que nada se sabía del genoma humano, la fecundación "in vitro" y tantos adelantos de losque hoy disfruta la humanidad en ese campo.
Por otro lado, creo que es desmesurada su crítica a los avances científicos, la propaganda como factor alineante, la creciente falta de libertad de la sociedad,etc. Parece como si para él el mundo del "Salvaje" fuese el ideal en contraposición del mundo artificial y falto de valores de la sociedad del resto de los protagonistas.

Anónimo dijo...

Interesante artigo de César Casal publicado en "LA VOZ DE GALICIA" sobre a lectura.

LA VOZ DE GALICIA
Corazonadas
CÉSAR CASAL
"Leer una hora al día o a la noche
18 de junio de 2015. Actualizado a las 05:00 h.
Cada vez hay más estudios que lo demuestran. Son estudios serios. Sesudos. No financiados por empresas que venden papel. O que todavía fabrican tinta. No están pagados por librerías o por bibliotecas. Uno de estos informes dice que la lectura en papel es mucho más provechosa para el cerebro. Trabaja con más detalle la memoria visual. Permite que visualicemos lo que queremos aprender. Es fundamental para recordar el texto que hemos leído. Uno de los mayores expertos mundiales en aprendizaje dice que, con el tiempo, habrá una diferencia fundamental en capacidades entre los que leen al menos una hora al día (o a la noche). Solo una hora. ¿Qué es una hora? ¿Cuánto tiempo perdemos en el guasap? ¿Escribiéndolos y contestándolos? Guasaps que la mayoría de las veces no van a ninguna parte. Todos esos minutos de la basura de las pantallas forma (y deforma) ya gran parte de nuestras vidas. Leer una hora, repite el sabio y repito yo aquí. Leer un libro. Avanzar en la lectura. Leer un ensayo. Lo que nos guste. Algo que nos complete como personas. Conocimientos, ficción, todo lo que necesitamos para seguir siendo auténticas esponjas, no solo pálidos reflejos de la actividad en pantallas. Dice el experto que, por esa hora de lectura, habrá una diferencia fundamental entre la mujer o el hombre que la practique con disciplina (como quien jamás se salta una hora de gimnasio) y quien no lo haga. Esa hora es la gimnasia clave para la mente. Para seguir regando nuestro cerebro con palabras. Palabras que son las que luego utilizamos para relacionarnos con los demás. Para ser personas. Ya saben. Abran un libro. Sientan las páginas. Una hora. ¿Qué es una hora cuando se trata de ganar el tiempo, no de perderlo en el océano de Internet?"