lunes, 28 de septiembre de 2015

El Corazón de la Tinieblas. Conrad

Ya nos falta menos para nuestra primera reunión de este año, que como sabéis es el día 30 de este mes de septiembre, y por fin estoy con El Corazón de la Tinieblas. Tengo que reconocer, que me sorprendió la adaptacion que hizo Coppola , y la afinidad de los personajes de "El Corazon de las Tinieblas" que son unos comerciantes de marfil, un tanto "depredadores", y el papel de los militares en Apocalipsisi Now, en el papel del imperialismo americano y su afán "depredador",tienen mucho en común. En realidad no es que me encante la novela, que creo que no se hizo popular hasta que Coppola hizo la peícula, lo cierto es que tiene su punto de originalidad.
Como siempre ahora os dejo una referencia que encontré en internet, espero que sea de vuestro agrado.

EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS – Joseph Conrad
Quizá haya que empezar diciendo que El corazón de las tinieblas no era el más famoso ni el más apreciado de los libros de Conrad hasta que Coppola filmó Apocalypse Now. Decía Borges que los buenos autores influyen no sólo en el futuro sino también en el pasado, y en este caso la película sirvió para rescatar este relato breve, de apenas cien páginas.

La trama es sencilla: estamos a finales del siglo XIX y Marlow, capitán de un pequeño vapor de una compañía europea, se adentra en la selva africana en busca de Kurtz, agente comercial de un puesto interior que ha caído enfermo y a quien debe relevar.
Aunque haya alguna alusión a los excesos de la colonización occidental, y a la mascarada de las expediciones científicas, en realidad esta historia le vale a Conrad para hablarnos de la soledad, el aislamiento, la lucha del hombre contra la naturaleza y, sobre todo ello, el choque entre el hombre civilizado, sujeto a normas sociales, y la oscuridad de dónde proviene.
Marlow – o sea, Conrad- , hablando con otros marineros a orillas del Támesis, piensa en lo que debió sentir el primer romano que se adentrase en la penumbra salvaje de ese río, hace dos mil años, y a partir de ahí comienza su relato.
Las analogías son bastante evidentes: la búsqueda del hombre civilizado en pos del origen y los límites de su naturaleza es la que recorre Marlow río arriba, tras elmisterioso y fascinante Kurtz, seducido por las tinieblas de la selva, que son las suyas. Marlow, aunque transformado por el viaje, resistirá a “la fascinación de lo abominable”. Kurtz, sin embargo, se dejará llevar y finalmente caerá, al igual que el timonel que sale de la cabina en plena lluvia de flechas: no controla sus pasiones, ha cedido a las sombras, y por ello nada de lo que haga tendrá valor.
Marlow elige conscientemente asumir unas convenciones y se siente del lado de la civilización, pero sentirá en todo momento la atracción por las tinieblas, y así envidiará las últimas palabras de Kurtz: “¡El horror, el horror!”, pues aunque se haya perdido, Kurtz ha visto el corazón de las tinieblas y ha vivido, y muerto, de una manera que la indiferente, tibia y escéptica vida de Marlow no conocerá.
Al final, reconocerá humillado que una vez se vio al borde del abismo y no encontró nada que decir. Kurtz sí tuvo algo que decir, y lo dijo. Había podido juzgar.

1 comentario:

Flor dijo...

Es la segunda vez que leo este libro y, aunque ahora lo he entendido bastante mejor que la primera vez(ya ni me acuerdo el tiempo que hace que hice aquella lectura), mi opinión sigue siendo la misma: NO ME GUSTA.
Esta opinión personal no es un obstáculo para reconocer la maestría del relato y el dominio que tiene el autor del lenguaje. Pero, ya se sabe, "en cuestión de gustos, no hay nada escrito".